VIDA
Mis días jocosos se sentían completos, el universo eligió nombrarme liberando sobre mi existir una lluvia rica con mil bendiciones. Mi felicidad era insuperable... Al menos así creía mi pobre corazón ingenuo. Cuanta dicha donaste a mi vida desde el instante mismo que inhalaste tu primer respiro. Ahora mi alma se nutre con tus sonrisas, mis manos buscan desesperadamente acariciar tu suave piel, mis pasos protectores siguen ansiosamente los tuyos. Lloro tus lágrimas, rio tus carcajadas, duermo tus sueños... No recuerdo mi pasado porque volví a nacer el día que llegaste a mi vida!
Gimena con G
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