REGALO DIVINO
Días obscuros e inconscientes empleados solamente a mendigar atenciones avaras que desgarraban mi alma y pisoteaban mi espíritu; evaporaron ligeros en el aire. Un ser indefenso, pequeño pero inmenso, plantó sus raíces prepotentemente dentro mi universo transformándolo por completo, al punto de colorear mis segundos con el brillo luminoso de un arcoíris colmo con mil sonrisas... Ironía de la suerte, poco tiempo atrás no quería ocuparme de mi estúpida existencia, seguramente porque ante mis ojos se mostraba insulsa e vacía; faltaba el motor que impulsara mis horas inertes hacia horizontes menos sombríos...
Mi ruego fue colmado con su presencia!
Gimena con G
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