INDIFERENCIA

 Me hablas y tus palabras inocentes no tocan mis oídos ofuscados que con cada lamento de la vida se asordaron poco a poco, al punto de volversen   cínicos e impasibles. 

La rutina de dìas autòmatas invade incesantemente mi frenétíca existencia... Mis ojos no notan tu amorosa presencia, mi piel no sienten el delicado toque de tus tiernas caricias; mi boca grita tu nombre , liberando solamente frases de reproche. Las lagrimas que resbalan por tu rostro se secan en soledad y tus carcajadas inspiradas no encuentran el eco de las mias.

Todas las angustias que te mortifican el alma se esconden secretamente dentro tu corazón hambriento de afecto...

En un instante de bendición divina, mi mirada se apodera nuevamente de su luz y logra contemplar desde lejos tu frágil silueta reposar en silencio. Mis pasos se acercan lentamente hacia a ti y con timidez mis manos inseguras rozan tu piel angelical.

Velo tus sueños con el peso de mil rémoras sobre mis hombros y prometo al cielo corregir mis egoístas fallas.

¡Hijo perdoname, mi indiferencia ha lastimado tu bondadoso amor!

Gimena con G

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